“Siempre lo dejo todo para el último momento y al final tengo que hacer las cosas deprisa y corriendo, salen mal y no me da tiempo”.

“Nunca veo el momento para ponerme a estudiar, siempre acabo haciendo otra cosa”.

Estos son problemas frecuentes que se encuentran los profesionales en la consulta y toda persona ha experimentado alguna vez. Sin embargo, en ocasiones se convierte en algo repetitivo, tomándolo por costumbre. Frecuentemente se tiende a aplazar las tareas que finalmente no se consiguen terminar a tiempo o se realizan por debajo del rendimiento esperado. En casos en los que se adopta esta rutina y afecta a la vida diaria es conveniente intervenir. Estas son algunas recomendaciones para las personas que tienden a procrastinar, a retrasar las tareas, los estudios o el trabajo:

1. Identifica prioridades: Siempre hay tareas más importantes que otras. Valora la importancia que tiene cada tarea para ti, piensa por qué necesitas o quieres completarla y cómo de importante es frente a otras tareas.

2. Planifícate: Teniendo en cuenta tus prioridades, crea tu propio sistema de planificación, de modo que puedas hacer todo lo que necesites y puedas. Es importante repartir bien los descansos y el ocio, ¡hay tiempo para todo!

3. Aprende a delegar: Es imposible abarcarlo todo, hay cosas que no son tan importantes como pensabas y pueden esperar. A veces es necesario confiar tareas a otras personas para conseguir el máximo rendimiento.

4. Identifica si tienes ansiedad ante los estudios o el trabajo para poder abordarla. En ocasiones la presencia de ansiedad o aversión hacia los estudios o el trabajo puede provocar que evites hacer las tareas, aunque reconozcas su importancia. Si este es tu caso notarás alguno de estos síntomas:

- Distracción constante de la tarea cuando intentas hacerla.

- Sensación de nerviosismo mientras realizas la tarea. Esto se puede manifestar mediante movimiento constante, sensación de tensión, nervios en el estómago o sequedad de boca entre otros.

- Cambio constante de tarea cuando intentas realizar alguna tarea. En este caso te encontrarás a ti mismo haciendo alguna otra cosa mientras intentas hacer la tarea prevista.

- Sensación de inquietud al pensar en realizar la tarea o prepararse para ello.

Estos síntomas también pueden ocurrir por otro motivo por lo que requieren de una valoración psicológica.

5. Combate la ansiedad y supera las evitaciones. En caso de que presentes estos problemas se recomienda abordar los pensamientos y pautar una exposición regulada. Esto se hace desde la terapia cognitivo conductual, que ha mostrado ser la más eficaz en diversos estudios y la práctica clínica.

 Laura Méndez Corredera. Psicóloga general sanitaria.